"Entre los muchos signos y símbolos usados por la Iglesia para celebrar su fe, la música es de una prominente importancia" (Música en las celebraciones católicas, 23). Es difícil imaginarse la catequesis con los niños de primaria y grados medios sin música, movimiento y cantos. Es una forma natural y espontánea expresada por los niños. Acentuar una lección con cantos y aclamaciones es una buena pedagogía, buena religión, y a los niños les gusta.
Cantar es una buena pedagogía. Los niños pequeños tienen cortos lapsos de atención. Los movimientos y los cantos les ayuda a enfocarse. Cantar regularmente puede ayudar a establecer un acercamiento fácil entre el catequista y el niño permitiendo al catequista entrar en el mundo del niño sin "niñerías". Cantar la Escritura agrega una dimensión única al proceso de escuchar y aprender sobre la palabra de Dios. Si los estudiantes pueden cantarlo, lo recordarán. Los himnos modernos católicos están compuestos de canto y Escritura. Grabar cantos o música instrumental puede crear una atmósfera de reverencia durante un tiempo de quietud o mientras sus estudiantes están involucrados en proyectos individuales o de grupo.
El canto es buena religión. "El que canta ora dos veces", escribió San Agustín. Usar la música en un ambiente catequético no es sólo una estrategia práctica de enseñanza; es también buena educación religiosa. Las liturgias de la Iglesia son oraciones cantadas. Desde el inicio, los niños pueden beneficiarse del acercamiento entre la oración y la catequesis moldeados en la liturgia. En la liturgia, por ejemplo, una proclamación verbal está generalmente seguida por un canto respuesta. Un canto de aclamación puede hacer destacar una lección o una actividad en la clase. Iniciar o terminar la clase con un salmo relacionado con el tiempo litúrgico o cantando un estribillo puede enseñar a los estudiantes sobre el año litúrgico sin predicar sobre ello.
Cantar es divertido. Un importante aspecto de la catequesis es la socialización y el encuentro amistoso que tiene lugar entre los niños de su clase o grupo. Cantar a una voz fortalece el proceso de construir comunidad. Aunque sólo sea cantar juntos para divertirse, los niños cristianos van configurándose en lo que son como cuerpo de Cristo.
Forma de Implementar
En el grupo
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