Jesús dijo: "Dejen que los niños vengan a mí" (Lucas 18:16). Los que enseñan están llevando a los niños a Jesús.
No hay tarea más importante. Como muchos lectores, he pasado años educando al pueblo de Dios, más tiempo del que me gustaría admitir. Me he permitido sustituir la oración por el trabajo y creer que "hacer para Dios" constituye "estar en relación con Dios", quizás una de las relaciones más antigua entre los fieles.
Una persona sabia dijo: "Debemos rezar. No tenemos otra opción. Si no oro limito la presencia de Dios en mi comunidad". Si Dios nos ha llamado, Dios es fiel, no hay accidentes. Cada uno de nosotros está donde debe estar, haciendo lo que debemos hacer. Tenemos una vocación santa. Pero no debemos olvidar que sí debemos hacer el trabajo de Dios también debemos estar en relación con él. Debemos hablar con Dios. Debemos rezar. No debemos permitirnos creer que nuestro trabajo es nuestra oración, que nuestro trabajo es suficiente.
Nuestra primera obligación, con nosotros y con quienes enseñamos, es ser persona de oración. No podemos ser testigos de, ni atraer a otros a un Dios a quien no conocemos. No podemos llevar a Dios a otros si primero no estamos en relación con él.
Primero debemos rezar y después debemos animar a otros a rezar. Hace aproximadamente un año, un amigo me llamó la atención sobre mi exceso de trabajo y me retó a rezar con más fidelidad. El nuevo compromiso de rezar me ha traído una riqueza indescriptible. Si mi amigo no me hubiese dicho nada yo no estaría donde estoy en mi peregrinaje de fe. El evangelio nos llama a ser ese tipo de amigo, no sólo decir palabras de consuelo, sino también palabras que nos reten, así creceremos en nuestra relación con Dios y con nuestros hermanos en cristo.
Forma de Implementar
En el grupo
|
En la casaHablen sobre lo que dice Jesús sobre la oración. Compartan lo que significa la oración para cada miembro de la familia. como familia, ¿creemos que somos fieles a la oración individual o en familia? ¿Cuándo rezamos en familia? ¿Qué nos gustaría hacer individualmente y juntos para fortalecer nuestra vida de oración? ¿Qué podemos hacer para ayudarnos a ser personas de oración? En familia recen para que Jesús les ayude a crecer en la oración y que siempre les lleven sus preocupaciones a él. |
















